ENCARNACIÓN: LA VIDA REAL FRENTE AL RELATO IDEOLÓGICO

Publicado el 25 de marzo de 2026, 2:25

Miércoles 25 de marzo de 2026, día de Nuestra Señora de la Encarnación.

Hoy el recuerdo es para mi madre, en el día de su onomástica.

Y también —inevitablemente— para la forma en que su nombre aparece, de manera tangencial pero reveladora, en los trabajos del catedrático de Literatura Española de la Universidad de Alicante, Juan Antonio Ríos Carratalá.

Porque a veces basta una mención aparentemente secundaria para entender todo un método.

 

1. El marco previo: cuando el relato ya está decidido

En la sinopsis de su libro Nos vemos en Chicote (Publicaciones de la Universidad de Alicante, 2015), Juan Antonio Ríos Carratalá establece un esquema muy claro:

“La memoria histórica acerca del franquismo olvida a menudo que la existencia de víctimas presupone la de sus verdugos…”

Y añade referencias a:

  • “representantes de la dictadura”
  • “quienes firmaron sentencias de muerte a cambio de un puesto”
  • y una “comedia coral en torno a la banalidad del mal”

El procedimiento es reconocible:

👉 primero se define un marco moral
👉 después se buscan nombres que encajen en él

Y, una vez hecho eso, el propio autor afirmará —incluso en sede judicial— que él “no ha llamado verdugo a nadie”.

Pero la pregunta sigue siendo inevitable:

👉 ¿quién ha contribuido a que determinados nombres sean percibidos como tales?

 

2. De la insinuación al señalamiento

No estamos ante una cuestión abstracta.

En la entrevista concedida en Radio Alicante (Cadena SER, 2016)¹, se vierten afirmaciones concretas sobre Antonio Luis Baena Tocón que han sido reiteradas y amplificadas:

  • que era funcionario desde 1934 → FALSO
  • que apenas tenía dos o tres asignaturas de Derecho aprobadas → FALSO
  • que firmaba sentencias de muerte → FALSO
  • que formaba parte del engranaje represivo como funcionario → FALSO

La realidad documentada es otra:

  • en 1934 era estudiante de Derecho (19 años)
  • finalizó la carrera en junio de 1936
  • en 1939 realizó servicio militar obligatorio
  • actuó como secretario adscrito en fase de instrucción
  • no formó parte de ningún consejo de guerra
  • no firmó ni solicitó penas de muerte

Sin embargo, el relato ya estaba construido.

Y a partir de ahí, los documentos dejan de ser punto de partida para convertirse en material de confirmación.

 

3. El método: del dato al personaje

Aquí radica el verdadero problema.

No se trata de la existencia de documentos, sino del uso que se hace de ellos.

👉 de una firma administrativa → se deduce una responsabilidad
👉 de una presencia en un sumario → se construye un perfil
👉 de un contexto histórico → se proyecta una etiqueta moral

Y así nace un personaje.

Un personaje útil para el relato:

  • el “funcionario del régimen”
  • el “engranaje”
  • el “verdugo sin nombre”

Aunque los documentos no sostengan esas conclusiones.

 

4. Encarnación: memoria vivida frente al relato construido

En ese proceso aparece un nombre:

Encarnación.

Mi madre.

Ríos la menciona de forma tangencial, como un dato secundario. Pero ese nombre abre una grieta en el relato, porque detrás de él hay una vida real.

Mis padres se casaron en 1952, en una España que aún arrastraba las heridas profundas de la guerra.

Para entonces, Antonio Luis había pasado por el asesinato de su padre, una persecución tremenda con paso por checas madrileñas, el saqueo del hogar familiar, el exilio en Marsella, el regreso en 1939, la recuperación del cuerpo de su padre desde una fosa común y la reconstrucción de una familia devastada².

Encarnación entró en esa historia no como espectadora, sino como compañera de vida.

Había nacido en 1936, una niña de la guerra. Su familia también sufrió el saqueo, la pérdida y la precariedad. Apenas pudo estudiar, pero leyó durante toda su vida, se expresó con claridad tanto oralmente como por escrito y, además, contó con el legado moral de su familia, que le proporcionó una gran calidad humana, basada en valores sólidos, dignidad y respeto a los demás.

Cuando se casó, Encarnación no conoció a ningún “verdugo” ni a ningún personaje construido a posteriori. Conoció a un hombre que arrastraba un trauma profundo:

  • las pesadillas
  • los recuerdos de la violencia
  • el asesinato de su padre
  • la experiencia del miedo, la tortura y la persecución

Y conoció también a una familia rota:

  • una madre viuda con cinco hijos
  • una casa saqueada
  • una vida reconstruida desde la nada

Escuchó durante años esos relatos, una y otra vez. No como documentos de archivo, sino como memoria viva.

Encarnación fue, además, testigo del esfuerzo por ayudar a otros en situaciones similares, de la solidaridad entre familias afectadas y de una forma de vida que no encaja en categorías simplificadoras.

Por eso resulta especialmente injusto que, décadas después, quienes no vivieron nada de aquello conviertan a esas personas en piezas de un engranaje narrativo. Porque donde algunos ven categorías, Encarnación vio personas:

  • que sufrieron
  • que sobrevivieron
  • que intentaron rehacer su vida

Y esa diferencia es esencial.

Encarnación no aparece en los libros como protagonista. Pero fue testigo de una verdad que no cabe en los esquemas simplificados.

 

5. La incomodidad de la realidad

Hay un detalle revelador.

Ríos menciona que en Priego de Córdoba mis padres fueron felices.

Y ese dato rompe el esquema.

👉 ¿Cómo puede ser feliz alguien previamente encasillado dentro del mal?

La respuesta es sencilla:

👉 porque la realidad no funciona como los relatos ideológicos.

 

6. Conclusión

Hoy, día de la Encarnación, el recuerdo no es solo íntimo.

Es también una forma de respuesta.

Porque frente al relato:

👉 está la vida
👉 frente a la etiqueta: la experiencia
👉 frente a la construcción ideológica: la verdad vivida

Y esa verdad —aunque no siempre se publique— existe.

 

📌 Notas

¹ Entrevista en Radio Alicante (Cadena SER), donde se originan y difunden varias de las afirmaciones cuestionadas:
https://cadenaser.com/emisora/2016/01/07/radio_alicante/1452195695_926080.html

² Desarrollo y análisis detallado del origen y difusión de estas afirmaciones en:
https://antonioluisbaenatocon.blogspot.com/2025/04/nos-vemos-en-chicote-2016-y-2025-i.html
https://antonioluisbaenatocon.blogspot.com/2025/04/nos-vemos-en-chicote-2016-y-2015-ii.html

 

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